¿Qué es un niño hiperactivo?

22 julio 2022 Noticias

Un niño hiperactivo o una niña con hiperactividad son aquellos que no pueden quedarse quietos, necesitan estar haciendo algo o moviéndose constantemente. Algo que suele acrecentarse cuando están rodeados de gente a la que no conocen o con la que no tiene demasiado trato.  

Un niño hiperactivo no actúa así a propósito, es decir, no lo hace por rebeldía o falta de disciplina. Esto se debe, principalmente, a que todavía no ha desarrollado las habilidades para controlarse.  

Por lo general, los niños mejoran sus capacidades de autorregulación del comportamiento conforme van creciendo. Si bien todos no se desenvuelven al mismo ritmo, lo cierto es que llegados a una edad la mayoría tienen habilidades similares.  

No obstante, en el caso de un niño hiperactivo, las partes del cerebro que se encargan de esto son menos activas y se desarrollan de un modo más lento, lo que le provoca un retraso a la hora de tener un buen autocontrol.  

Aun así, muchos niños y niñas con hiperactividad dejan de tenerla en la adolescencia, ya que esas partes del cerebro que comentábamos maduran, funcionan eficazmente y, por tanto, a estas personas les resulta más fácil controlar los signos o, al menos, hacerlos menos visibles.  

¿Cuáles son las conductas hiperactivas más habituales?

Ahora que ya hemos introducido el tema explicando qué es un niño hiperactivo, pasemos a ver qué comportamientos suelen tener estas personas. Aunque los signos de la hiperactividad pueden variar según el niño o la niña y su edad, algunas de las conductas más habituales son:  

  • Inquietud psicomotriz  
  • Falta de atención y concentración  
  • Facilidad para la distracción  
  • Impulsividad  
  • Mala organización  
  • Dificultad para participar en actividades silenciosas  
  • Problemas para dormir  

Causas de la hiperactividad

Hoy en día, la mayoría de los especialistas coincide en que la hiperactividad es una compleja afección neurobiológica cuyos origen y evolución dependen de diferentes factores.  

Algunas de las causas más comunes asociadas a la hiperactividad en niños y niñas son:  

  • Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).  
  • Antecedentes familiares: según varios estudios clínicos, hay un cierto componente hereditario en la hiperactividad. Es decir, el porcentaje de probabilidades de que esta se pase de padres a hijos a través de la herencia genética es bastante elevado, al igual que ocurre con otros trastornos psicológicos y patologías psiquiátricas.   
  • Alteraciones en el cerebro: los fallos en las conexiones cerebrales también se sitúan entre una de las principales causas de la hiperactividad en la infancia. Estos impiden que se desarrollen correctamente aquellas habilidades cognitivas que regulan y adaptan los pensamientos, las emociones y las conductas a cada situación.  
  • Factores ambientales: algunos expertos opinan que existen ciertos factores ambientales que podrían explicar la hiperactividad como, por ejemplo, son fumar, beber alcohol y consumir drogas durante el embarazo; un nacimiento prematuro o con un percentil de peso muy bajo; etc.  
  • Factores sociales: algunas experiencias, como vivir una situación de estrés dentro del núcleo familiar o ser víctima de acoso escolar, pueden influir negativamente en un niño o una niña hiperactivos y ocasionar que los signos de la hiperactividad se disparen.  
  • Alimentación y nutrición: algunas investigaciones señalan que una dieta basada en comida basura o deficiente en ciertos nutrientes o vitaminas podrían contribuir al desarrollo de la hiperactividad.  

¿Cómo ayudar a los niños hiperactivos en clase?

Por todos es sabido, que la hiperactividad puede provocar problemas sociales y conductuales, pero también a nivel de aprendizaje. Es en este punto en el que el maestros, profesores y pedagogos juegan un papel fundamental.  

Un apoyo escolar adecuado es fundamental para que los niños hiperactivos rindan más en el aula y estén cómodos en el ámbito educativo, ya que, en ocasiones, se sienten fuera de sitio debido su alteración.  

A continuación, te damos algunas pautas o consejos que esperemos te sean útiles a la hora de enseñar a los más pequeños cómo tienen que gestionar su comportamiento y emociones, al mismo tiempo que les ayudas a mejorar su atención y autocontrol:  

  • Arreglar el aula: aumentar el espacio entre las mesas, reservar un espacio tranquilo para trabajar o hacer los exámenes, establecer un asiento cercano al docente para el niño o niña con hiperactividad…   
  • Crear rutinas 
  • Desarrollar hábitos de organización   
  • Colocar en un lugar visible las normas de convivencia en el aula 
  • Establecer un plan de apoyo conductual positivo   
  • Transmitir instrucciones claras y sencillas, tanto por escrito como en voz alta, y asegurarse de que se han entendido  
  • Adaptar las tareas y proyectos: dividir las tareas largas en partes más cortas, usar imágenes y recursos gráficos para despertar interés visual, ofrecer alternativas para responder a los exámenes, apreciar que se haya finalizado la tarea y no reñir si se entrega fuera de plazo, entregar un resumen con los puntos más importantes de cada lección…  

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