Cómo aplicar el aprendizaje cooperativo en el aula

8 octubre 2021 Noticias

Si anteriormente te contamos las diferencias entre aprendizaje cooperativo y colaborativo, en el artículo de hoy te explicamos cómo implementar el aprendizaje cooperativo en el aula. ¡Toma nota! 

 

El aprendizaje cooperativo en el aula: paso a paso 

1. Elección de objetivos didácticos y materiales 

Cuando se opta por el aprendizaje cooperativo en el aula, lo primero que se debe hacer es establecer los objetivos didácticos de la sesión: qué conocimientos queremos que asimile el alumnado y qué aptitudes nos gustaría que desarrollara

Otra decisión previa será qué materiales resultarán necesarios para la tarea y cómo se distribuirán entre los estudiantes para que estos trabajen colaborativamente, además de hacerlo sin dar pie a conflictos. 

2. Configuración de los grupos

Antes de conformar los equipos de trabajo, conviene tener en cuenta algunas cuestiones: 

  • ¿Cuántos integrantes tendrá cada grupo? 
  • ¿Serán equipos cuyos integrantes tendrán destrezas similares o serán agrupaciones heterogéneas? 
  • ¿Los grupos se configurarán al azar o de manera estratificada? 
  • ¿Será el docente quien haga los equipos o los propios alumnos? 
  • ¿Durante cuánto tiempo se mantendrán los equipos tal cual? 

3. Distribución de los equipos de trabajo en el aula 

Si bien no existe una única disposición correcta, lo cierto es que la distribución de los grupos en la clase puede repercutir en que el aprendizaje cooperativo en el aula funcione mejor o peor.

En cualquier caso, hay 3 condiciones que no hay que pasar por alto: 

  • Los integrantes de un mismo equipo se sentarán próximos, de modo que exista contacto visual directo entre ellos y el intercambio de ideas y materiales sea fácil.
  • La distancia espacial entre los diferentes grupos debe ser la suficiente como para que no se interfieran los unos a los otros durante la realización de los ejercicios. 
  • El docente tendrá que poder supervisar a toda la clase sin problemas: apoyar el desarrollo de las actividades e intervenir si surgiera algún conflicto. 

4. Asignación de roles 

Atribuir roles a cada uno de los estudiantes de un equipo y que estos sean complementarios es una de las técnicas más eficaces para asegurarse de que todos trabajarán conjunta y productivamente. Estos cargos son un indicativo de la responsabilidad individual y el compromiso que adquieren para con el grupo.  

5. Explicación de la actividad 

Antes de empezar, el docente se encargará de explicar todo lo relacionado con la tarea de forma clara y concisa a los estudiantes: 

  • En qué consiste. 
  • Cuáles son los objetivos individuales/grupales de la sesión.
  • De qué materiales disponen para realizarla. 
  • Qué pasos deben seguir para llevarla a cabo con éxito. 

También, es crucial que se asegure de que lo han entendido bien y no se quedan con dudas.  

6. Creación de un buen ambiente de trabajo  

Una de las cosas que no puede faltar en el aprendizaje cooperativo en el aula es un ambiente colaborativo, participativo y positivo. En esto el docente tiene un papel fundamental. 

Este debe transmitir la idea de que cada integrante es indispensable y que de las acciones de todos dependerá que el grupo logre los objetivos: interdependencia positiva. 

Otra manera de contribuir a un buen clima es mostrando las habilidades sociales más idóneas para trabajar en equipo a los alumnos y animarlos a que las utilicen, haciéndoles ver que estas no solo resultarán útiles en el aula, sino también fuera de ella. 

7. Desarrollo y supervisión de la actividad

Mientras los equipos realizan la tarea, el docente observa cómo trabajan, cuál es el nivel de participación y cooperación de los estudiantes, y qué actitudes positivas (individuales/grupales) están poniendo en práctica. 

Durante este proceso de observación, se utilizan formularios, listas de verificación, cuestionarios o el instrumento que se considere más propicio para recopilar la información necesaria de cara a la evaluación. Otra opción es que sean los alumnos quienes se supervisen a sí mismos y entre ellos. 

En definitiva, la intervención del profesor en esta etapa del aprendizaje cooperativo en el aula se limita a prestar atención a lo que sucede durante la sesión y tomar nota, dar feedback, ofrecer su ayuda si hiciera falta y mediar en el caso de que surjan conflictos

8. Puesta en común 

Una vez hayan finalizado la actividad, los grupos recapitularán todo lo que han aprendido para después exponerlo en voz alta, debatir y sacar conclusiones junto al resto de la clase. 

Esto les servirá para resumir y organizar conceptualmente lo visto durante la sesión, asimilar y retener los conocimientos adquiridos, y ver cómo trasladar las aptitudes que han practicado a su rutina diaria.  

9. Evaluación

La evaluación del aprendizaje cooperativo en el aula está considerada (y así es como debería presentarse a los alumnos) una herramienta de referencia, una oportunidad para aprender y mejorar. 

Lo cierto es que esta metodología no dispone de una manera de evaluar estándar. Esta varía y se adecúa conforme a factores como, por ejemplo: el tipo de evaluación educativa (diagnóstica, formativa o sumativa), la actividad, los objetivos establecidos (individuales y grupales), los indicadores de logro o los instrumentos de evaluación, entre otros

No obstante, las 3 formas de evaluar más empleadas en el aprendizaje cooperativo son: 

  • Observación por parte del docente.
  • Coevaluación o evaluación entre iguales.
  • Autoevaluación o reflexión personal.  

 

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