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30 septiembre 2022 Noticias
Neurociencia educativa: ¿qué es y cuáles son sus ventajas?
La neurociencia educativa es una combinación de conocimientos en los que se unen las disciplinas centradas en el funcionamiento del cerebro (como la neurología y la neuropsicología), las basadas en el comportamiento humano (como la psicología y la sociología) y la educación, dando lugar a un conocimiento más amplio sobre la propia persona. 
Y es que, en el ámbito educativo, resulta clave que maestros y profesores seamos capaces de entender cómo es y se rige el cerebro humano, además de conocer qué factores influyen en el desarrollo cerebral según la neurociencia educativa, especialmente desde que nacemos hasta que somos adolescentes: la genética, la experiencia, la relación cuerpo-mente (alimentación, actividad física y descanso), las emociones, el estado de ánimo y la motivación.  
¿Con qué objetivo? Pues, para diseñar mejores procesos de enseñanza-aprendizaje, crear nuevas experiencias educativas y optimizar los sistemas e instrumentos de evaluación. Todo ello favorecerá a que los estudiantes asimilen y recuerden los conocimientos de nuestra asignatura, y sepan trasladarlos eficazmente a la vida real.  
¿Cómo aplicar la neurociencia educativa en el aula?
Algunos de los aspectos más relevantes que como docentes debemos tener en cuenta a la hora de implementar la neurociencia educativa en nuestras clases son:  
Voz y lenguaje corporal
Hay que ganarse al alumnado, llamar su atención, motivarles e interactuar con ellos. Puede que cueste creer, pero, del mismo modo que una comunicación eficiente es importante para tener éxito en los negocios, también lo es para que el aprendizaje de nuestros estudiantes sea de calidad y duradero, así como para que su comportamiento en el aula sea el adecuado.  
Retroalimentación
Consiste en dar información precisa y clara a un estudiante sobre su proceso de aprendizaje: logros y sugerencias de mejora. La finalidad es hacerle reflexionar y ayudarle a conocer sus metas, así como que entienda que el error no es algo negativo, sino una
La neurociencia educativa es una combinación de conocimientos en los que se unen las disciplinas centradas en el funcionamiento del cerebro (como la neurología y la neuropsicología), las basadas en el comportamiento humano (como la psicología y la sociología) y la educación, dando lugar a un conocimiento más amplio sobre la propia persona. 
Y es que, en el ámbito educativo, resulta clave que maestros y profesores seamos capaces de entender cómo es y se rige el cerebro humano, además de conocer qué factores influyen en el desarrollo cerebral según la neurociencia educativa, especialmente desde que nacemos hasta que somos adolescentes: la genética, la experiencia, la relación cuerpo-mente (alimentación, actividad física y descanso), las emociones, el estado de ánimo y la motivación.  
¿Con qué objetivo? Pues, para diseñar mejores procesos de enseñanza-aprendizaje, crear nuevas experiencias educativas y optimizar los sistemas e instrumentos de evaluación. Todo ello favorecerá a que los estudiantes asimilen y recuerden los conocimientos de nuestra asignatura, y sepan trasladarlos eficazmente a la vida real.  
¿Cómo aplicar la neurociencia educativa en el aula?
Algunos de los aspectos más relevantes que como docentes debemos tener en cuenta a la hora de implementar la neurociencia educativa en nuestras clases son:  
Voz y lenguaje corporal
Hay que ganarse al alumnado, llamar su atención, motivarles e interactuar con ellos. Puede que cueste creer, pero, del mismo modo que una comunicación eficiente es importante para tener éxito en los negocios, también lo es para que el aprendizaje de nuestros estudiantes sea de calidad y duradero, así como para que su comportamiento en el aula sea el adecuado.  
Retroalimentación
Consiste en dar información precisa y clara a un estudiante sobre su proceso de aprendizaje: logros y sugerencias de mejora. La finalidad es hacerle reflexionar y ayudarle a conocer sus metas, así como que entienda que el error no es algo negativo, sino una
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